Voy a cortártela. Lo he decidido. Porqué sí, porqué me da la gana. Además, eres mío y puedo hacer contigo lo que me de la gana. ¿Recuerdas? No quiero más preocupaciones y así me aseguraré que no tengas la tentación de salir por ahí a... a... a metérsela a alguna puta que te encuentres. Así que ya te he pedido hora. Puedes despedirte de esta cosita que llevas colgando esta noche. Ya está decidido. No te hagas el tonto. Sabes perfectamente de qué te estoy hablando. No hace falta que me mires con esa cara de cordero degollado. Sabes que es por tu bien. Si te lo quitan no sentirás la necesidad de irte por ahí. ¡Con lo peligroso que es! ¿O es que quieres acabar tuerto? O peor aun, ¿atropellado? ¿muerto? ¿reseco en una cuneta cual conejo? Si, si, si, todos somos muy valientes, hasta que dejamos de ser. ¿Cómo se puede seguir siendo valiente una vez muerto? ¡Por favor! Tú no serías ninguna escepción, muchos, miles, millones, mueren cada año en las calles. A algunos les meten petardos en ...