Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2016

El Jung y el Yan

Y llegamos, por fin a París. Los guardias, al ver aquel coche tan destartalado nos pararon, obviamente. Nosotros dijimos que eramos españoles, y sacamos los pasaportes. Todo bien. Nos registraron de arriba a abajo,  luego cuando se dirigían al coche ya nos fuimos andando y les dejamos. Nos invitaron a una fiesta, pero no nos pareció oportuno aparecer. Entoces vimos Notre Dame, mi amiga, en paz descanse, dijo que ibamos a dormir allí y a mi no me pareció seguro. Para no parecer un cobarde me enfadé con ella, y le dije que ibamos a buscar una pensión. Una pequeña, limpia y barata pensión. Resultó ser la semana de la moda. Vimos una pensión, complet. Otra, lo mismo. Y así. Nos paramos en un parque. Y nos tumbamos para dormir. A mí me pasó esto en Estocolmo. Déjame terminar. Que pierdo el hilo. Dónde estaba... Ah, sí! Pues vino un borracho y se tumbó a mi lado. y luego me dormí. Debiste dormir bien calentito. A mi ésto otro no me pasó. No vino nadie. Me moría del frío. Imagínalo....